martes, junio 29, 2010

Acentuación mediante el color

¿Recuerdan la versión "misteriosa" de "Era la primera vez que viajaba en tren"? Bueno, Alberto Montt me sugirió que pusiera énfasis mediante color en ese mundo blanquinegro, y lo hice ahora en un ratito, con ayuda de la wacom y photoshop...Ha resultado harto interesante:

Los Récords Guinness del Mundo!

Bueno, el último ejercicio relacionado con la ilustración infantil tiene su base en la exageración. ¿Y qué más exagerado que un Récord Guinness? Nos dieron cuatro opciones para ejecutar, cuatro récords atractivos: la vaca que dio más leche, el salto más alto logrado por un cerdo, el submarino más pequeño, y finalmente, el bigote más largo del mundo.

Me atrajeron las últimas dos opciones. Por ahora voy a subir este señor bigotón de chaleco con rombos, y luego, con más calma, hago digitalmente el del submarino. Ni vacas ni cerdos tienen mucha tribuna en mi proceso creativo esta vez...

:) espero que les guste, ¿me dejan comentarios?

El señor se llama Eduvigio, y exhibe todos los productos que usa para cuidar su bigote.

martes, junio 22, 2010

Tres ejercicios con una sola frase

La Frase: "Era la primera vez que viajaba en tren"
Tres variables: Tristeza, Alegría y Misterio.
Y no son necesariamente del mismo código... ;)
¿Lo habré logrado?


corregido! antes el sillón azul del andén parecía un pequeño plesiosaurio...





La historia de Rufus

Rufus, un perro al que nadie lo comprende.

lunes, junio 21, 2010

Tres modos de ahorrar

Hice estas ilustraciones en enero del 2009, en el marco de una campaña interna de ahorro y conciencia ecológica. Sinceramente, no creo que haya resultado tanto como se deseaba, y no recuerdo que me hayan entregado estadísticas comparando dos períodos, el que no tenía la campaña, y el que sí.... Para el caso, disfruté dibujando para cada tipo de ahorro.




(al final los mandaron a hacer a la mala a otro lado, y usaron un pdf en calidad baja, ergo, las texturas del fondo se convirtieron en pixeles poco gentiles)

martes, junio 15, 2010

De ballenas y viajes

"Tomás tenía miedo, pero igual se fue con ella..."


(ésta es la versión corregida digitalmente...según las observaciones de los profes, antes tenía unos espacios blancos algo extraños, y un morro de tierra sobre la cabeza de la ballena....)

viernes, junio 11, 2010

De vinos y sueños

Dos cosas en un rato libre....



Filiberto sueña con sus zanahorias...como siempre. Además que soñar es lindo, Kevin Johansen dix it.

jueves, junio 10, 2010

Acerca del llanto


No me gusta llorar. ¿Lo había dicho antes?
Tengo la cara muy blanca como para que se me noten los ojos hinchados como pelotas, rojos, la nariz como Rodolfo el Reno y los labios como carne viva. Y no, no he llorado últimamente...jo.


Trabajos del taller

¡Hola!
Hoy tengo la sexta clase del taller de ilustración Olea-Montt, y por fin pude digitalizar las cosas que he hecho (aparte de la Sra. Mónica, claro, que es el ejercicio Nº1).

Un día nos pidieron una cajetilla de cigarros, nueva, sellada, tipo caja dura. La idea era identificar los materiales disponibles en tan tóxico producto, y con eso, generar una historia. He aquí el resultado.

Ejercicio Nº2: el Búho Egoísta

Al finalizar la clase de ese día, nos repartieron por sorteo un papelito donde salía un animal, una característica propia del personaje, y además con una profesión y oficio. La técnica presentada por Montt fue la de tintas comestibles de cierta marca de mercado, con agua y lápices, o como quisiera cada cual. El resultado es este ejercicio Nº3.


¿Adivinan qué animal es, qué oficio tiene y qué característica muestra? Ojalá que sí


Tras llevarlo terminado a la clase siguiente, empezamos a probar otros soportes, como el trupán, y el acrílico. Olea hizo una demostración bien breve, y luego nos pusieron una canción, "Mercedes", de Simón Díaz, un joropo venezolano. Cada cual debía salvar un pedazo de canción y llevarlo al soporte. El ejercicio Nº4, entonces, fue esto:


Es primera vez que pinto con acrílico... >v<

Y eso. Hoy no sé qué será de la clase, pero hasta ahora las cosas van bien. Mi mochila con materiales se vuelve cada vez más pesada, y digamos que vuelvo cansada de pedalear con tanto peso, pero la recompensa es grande. Y muy rica.

Los dejo con una úuuuultima cosa, mi personaje propio, el Filiberto. El cuadro es propiedad de mi amor. (uuuy)


Ya pronto se viene otro que pinté con acrílico y pasteles. ;)


miércoles, junio 09, 2010

lunes, junio 07, 2010

De la habilidad de dibujar

Mi padre era seco, pero seco para el dibujo y la pintura. Muchas veces esas habilidades no se traspasan a las generaciones siguientes, pero otras veces, con algunos empujoncitos, la cosa sale, y sale bien, repitiéndose la habilidad en los hijos. No sé si yo sea tan buena como era mi papá, y la verdad, ya no tengo cómo compararlo.

Para el caso, dibujar para mí siempre fue como respirar. Era la solución a mis problemas de niña, a mi propia necesidad de huir, de darle forma a mis ideas y fantasías más extrañas. Mi viejo puede haber ayudado harto en eso, me dio sus "empujoncitos", por medio de un juego simple, que yo disfrutaba mucho: se sentaba conmigo durante horas, con lápices y papeles, para que yo adivinara el objeto que él iba dibujando, antes que terminara. Eran siempre objetos triviales, pero resultaba un ejercicio tan profundo, y tan liviano a la vez, que hasta ahora puedo dibujar esas cosas tal cual las hacía él.

El gato que está arriba a la derecha se llama "Benito", y era la mascota de mi papá. Siempre lo dibujó en sus tarjetas de cumpleaños, en sus cosas, y en las cosas de los demás.

Creo firmemente que mi viejo trataba de inculcarme algo de desarrollo visual y ciertas habilidades motrices con sus ejercicios. De hecho, cuando yo le pedía que me dijera cómo dibujar algo, siempre me decía "Mira....te lo imaginas y le haces una línea alrededor....fácil". Y lo hice, copiando de la realidad, mirando los cuadros de los libros de arte que me habían regalado, y de paso, viendo mucha animación, sobre todo Disney y cómic americano. Aprendí a leer con Mafalda, y esas tiras las repaso sagradamente, como si fueran una vuelta a las raíces.

Finalmente, y como para tratar de cerrar este pequeño pedazo de nostalgia infantil, hace poco hablé con una compañera del taller de ilustración al que estoy yendo. Ella me decía lo frustrada que se sentía cuando dibujaba, porque nada le salía bien. Yo creo que en algún punto empecé a hablarle como una especie de gurú, (y la chiquilla me miró un poco raro...) pero de todo corazón: el dibujo (ojo, no la ilustración, ese es otro tema), es cosa de práctica, de amor por las formas, de rayar mil veces, y nunca borrar. Es no frenarse, y no tenerle miedo a lo que pueda salir en ese minuto.

Se trata de esas prácticas que uno puede llevar a cabo en la micro, en un banquito de la plaza, o incluso en el living de la casa. Es ni más ni menos, que divagar sin límites con cualquier lápiz sobre algún papel. Y nada más.